Como ayudar a los que pasan más frío? Uruguay

La Dirección Nacional de Meteorología pronostica clima frío a muy frío y gélido, con heladas y mantiene vigente el riesgo amarillo debido a esta ola de frío. Se esperan para la jornada de hoy mínimas de entre -3 y 4 grados en todo el país y la temperatura ascendería un par de grados recién el día viernes.

Uruguay: preocupación por aquellos que viven en la calle

El poco auspicioso pronóstico representa una preocupación, y no solamente para aquellos que viven en la calle, sino también para los que tienen un techo pero les falta muchas veces un plato de comida caliente que les devuelva la temperatura al cuerpo.

La Brigada Caldo es uno de los tantos grupos de personas que deciden no mirar el problema desde la vereda de enfrente. Cada lunes y jueves a las 19:00, desde hace varios años, se juntan en el colegio Santa Teresa (del cual son o fueron alumnos) para cocinar arroz y lentejas con salsa de tomate. A las 21 horas parten en una recorrida que nunca es la misma, se acercan a aquellas personas que viven en la calle o a quienes, teniendo un techo, no tienen para comer, y les ofrecen un plato caliente, explicó a EL PAÍS digital Josefina Ferrer, una de las ex alumnas que participa hace años de la actividad.

A su vez, este grupo de jóvenes acerca muchas veces ropa de abrigo a aquellos que más lo precisan. Realizan un censo de las personas a quienes ya les han donado ropa en otras oportunidades y les hacen un seguimiento, de manera de darle el abrigo a quienes lo cuidan y lo necesitan realmente.

Otra manera de colaborar con los sin techo es mediante la Cruz Roja. La institución recibe donaciones de lunes a sábado en su sede de 8 de Octubre 2990. Los días miércoles entregan ropa a la gente en situación de calle, se les da ropa de abrigo, frazadas, alimentos y un kit de higiene personal, relató a EL PAÍS digital Claudio Flores, encargado de ayuda humanitaria de la Cruz Roja en Uruguay.

Además, en este momento están realizando una campaña de recolección de alimentos no perecederos para poder entregar, los segundos martes de cada mes, una canasta a aquellas familias más necesitadas. Para poder recibirla, las familias en situación de pobreza o de calle deben acercarse a la Cruz Roja con una carta de la asistente social, que compruebe que necesita la ayuda.

Un Techo.

En la órbita del Ministerio de Desarrollo Social funcionan 12 refugios. Algunos trabajan 24 horas. La capacidad máxima de los centros es de 700 plazas. Según informó a EL PAÍS digital Yamandú Ferraz, director de la División de Atención a Colectivos y Población Vulnerable, la ola de frío hizo que este domingo todas estas plazas se vean colmadas. Pero, para enfrentar esta situación, el ministerio alista otra vivienda que recibirá más gente, estima, desde mañana.

Los refugios del Mides no se limitan a Montevideo, sino que existen centros hasta en Rivera. Además, muchas veces realiza aportes a refugios de los que no es responsable, pero le solicitan ayuda.

Además, Ferraz aclaró que existen distintos tipos de refugios: diurnos, nocturnos y de 24 horas; mixtos, no mixtos y para familias. También los llamados “hogares de medio camino”, en los que se hospedan aquellos que tienen un trabajo estable, pero aún no tienen la solvencia suficiente como para cubrir los gastos de un vivienda.

Luego de pasar por la “puerta de entrada”, lugar en donde se registra y deriva a quienes solicitan refugio, las personas son recibidas por un equipo multidisciplinario que trabaja con la particularidad de cada persona.

DONACIONES.

Para ayudar a los chicos de la Brigada Caldo pueden acercarse de lunes a viernes al colegio Santa Teresa, con arroz, lentejas o salsa de tomate –este último ingrediente es el más escaso- aunque también reciben otro tipo de alimentos no perecederos, que luego donan a aquellas personas que sin estar en situación de calle necesitan alimentos y tienen un lugar en donde cocinarlos, como puede ser una pensión. Asimismo, se les pueden acercar ropa y mantas. “Para acercar las cosas el colegio es referencia total, porque está abierto casi todo el día y siempre hay gente dispuesta a atender por este tema”.

Para colaborar con la Cruz Roja Uruguaya pueden acercarse a su sede de 8 de Octubre con alimentos no perecederos, ropa de abrigo de todas las tallas o frazadas. De todas maneras, Flores explicó que en este momento cuentan con una cantidad importante de ropa que ha quedado de la recolectada cuando las inundaciones en el litoral y centro del país.

El Mides recibe muchas colaboraciones de empresas, que, mediante su política de responsabilidad social, recolecta donaciones entre sus empleados.

También recibe donaciones de particulares por el teléfono 400 03 02 interno 1841, en el que se coordina el día y la hora en que el ministerio recoge la donación o la persona la acerca.

Además, existe un convenio con Emaus, en la que la cartera les brinda una orden a las personas para que retiren una prenda de vestir por mes.

Fuente: Montevideo tu Casa

Etiquetas[ , ] publicado el [03/08/2010]

Como ayudar a un desempleado

Lo más usual es una sensación de derrota y fracaso. Los efectos son diferentes entre jóvenes y mayores. Los especialistas recomiendan animar y no compadecerse del afectado.

La pérdida de empleo es generalmente abordada desde el punto de vista económico, pero más dramático puede llegar a ser si se analiza desde el psicológico. En ocasiones, y pese a que los ingresos de la persona que pierde el empleo estén asegurados, quedarse en el paro puede ser demoledor.

Así lo explica José Buendía, profesor de Psicopatología de la Universidad de Murcia, en su libro El impacto psicológico del desempleo, cuyas conclusiones resumen en Consumer.es.

Lo más usual es la sensación de derrota y fracaso. Tener un empleo es una “expectativa social y cultural desde la infancia, reforzada a través de los años en la escuela, la familia…”, explica Buendía. Además, el trabajo tiene una serie de funciones que se pierden. Funciones no sólo manifiestas como es el salario, sino también latentes, ya que el empleo supone imponer una estructura de tiempo, implica experiencias compartidas y relaciones personales más allá de la familia, lleva al individuo a alcanzar metas más allá del propio yo, determina y clarifica un estatus social y una identidad personal y requiere de una actividad cotidiana y habitual. Perder o carecer de esto puede resultar destructivo en la personalidad del sujeto que pierde un trabajo.

Uno de los impactos psicológicos destacados por Buendía es el llamado ‘síndrome de la invisibilidad‘, por el que la persona sin empleo siente que no le ven, que no forma parte de un mundo (el mercado de trabajo y el engranaje productivo) que no deja de funcionar a su alrededor, pero del que no forma parte. Se agrava cuando la persona no pide ayuda por vergüenza u orgullo.

Diferencias por edades

Los efectos psicológicos de no tener trabajo son distintos entre jóvenes y mayores.

En el primer grupo, prolongar la dependecia de los padres tiene consecuencias adversas de muchos tipos: desde un aumento de agresividad del sujeto, hasta el aumento de la pasividad, la depresión, reducción de la capacidad para relacionarse con personas o búsqueda de otras vías de socialización, como la delincuencia. Al final, repetidos fracasos en la búsqueda de empleo suelen acabar en apatía, vergüenza ante allegados y resignación, incluso en un sentimiento de culpabilidad al pensar que es uno mismo el principal responsable de la situación. En muchos casos, esa apatía se traduce en pasar largas temporadas en casa, dedicando la mayor parte del tiempo a ver la televisión o escuchar música dando de lado a la búsqueda activa de trabajo.

En el caso de personas con más edad se pasa por varias fases: shock (sorpresa, desorientación y miedo), creencia de que se trata de un periodo vacacional (por no interiorizar que se han quedado sin trabajo), hiperactividad en el hogar (se hacen cargo de aquellos arreglos pendientes en casa), ansiedad e irritabilidad (ante repetidos fracasos al buscar empleo), hasta trastornos psicofisiológicos. Al final, como en el caso de los jóvenes, aceptan su condición de desempleados, pero como un fracaso personal y social. Esto desemboca en largas temporadas en casa, dormir más horas de lo habitual y una gran sensación de vacío. Dependiendo de la salud de la persona y el estilo de vida que lleve, existe el riesgo también de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

¿Qué hacer o decir con un desempleado?

Este especialista ve muy importante no transmitir lástima ni ser caritativo con el desempleado. Debe percibir un mensaje en el que entienda que es una situación transitoria hacia otro trabajo. Mientras tanto ha de forzársele a mantener una actitud denominada como ‘de las 3 C’s’: combativa, comprometidad y controlada (control de la situación).

Fuente: Montevideo tu Casa

Etiquetas[ , , , , ] publicado el [28/07/2010]